Armisticio de Huaqui

 

El general en jefe del ejército del Alto Perú, brigadier don José Manuel de Goyeneche y Barreda, de acuerdo con sus jefes y deseoso de proporcionar el orden y permanente felicidad de esta América, en virtud de la propuesta que con fecha 13 del corriente ha recibido del señor Dr. Don Juan José Castelli, representante de la junta provisoria de Buenos Aires, conviene con ella en los términos siguientes:

Art. 1º Durante el tiempo de la tregua habrá buena fe, paz permanente y seguridad recíproca en las estipulaciones que se pactan.

Art. 2º Respecto a que los campamentos de este ejército se hallan situados en la banda opuesta del Desaguadero, y que la naturaleza parece haber marcado en sus alturas una línea de verdadero límite diferenciada por lo establecido en pocas varas, y que sería penosa su traslación, los puntos avanzados de infantería de este ejército conservarán sus posiciones sobre las cúspides y alturas de dicha serranía.

Art. 3º Los puestos enemigos con su fuerza actual y cuartel general conservarán sus posiciones.

Art. 4º Algunas partidas sueltas de este ejército podrán, desarmadas, adelantarse al punto donde encuentren forrajes y víveres frescos, como a distancia de tres leguas, debiendo pagar estos a dinero contante y por sus justos valores, sin que estas medidas que exigen la armonía y buena inteligencia, sean motivos de reclamaciones y sospechas: y por reciprocidad de ellos franqueará el general los auxilios de esta clase, que el ejército contrario pudiese exigir en iguales materias en su territorio.

Art. 5º Toda vejación que la indiscreción o algún otro estímulo de esta clase causare a los individuos que suministrasen estas especies, en virtud de reclamación oficial, será indemnizada y satisfecha, a la parte reclamante.

Art. 6º Si durante el armisticio se presentaren desertores de una y otra parte reclamando la protección de las banderas, serán admitidos, y sopretexto alguno demandados.

Art. 7º En el mismo tiempo se prohibe a una y otra parte la internación de papeles denigrativos, que atenten al decoro de las autoridades establecidas, y los correos y libre comercio serán protegidos.

Art. 8º Estos artículos, firmados y sellados, serán ratificados en el término de 24 horas de su presentación, durables por el término de 40 días, quedando copias en poder de las partes contratantes.

Cuartel general del Desaguadero, 14 de mayo de 1811.
José Manuel de Goyeneche.
Pedro López de Segovia, auditor de guerra: lugar del sello.



RATIFICACION

En virtud de los poderes e instrucciones verbales que me tiene conferidos mi general, ratifico los anteriores artículos, por lo que queda solemnizada la tregua y suspensión de toda hostilidad en el plazo de los 40 días, que se empezarán a contarse desde la fecha de esta mi ratificación, advirtiendo si, que la conservación de los puestos que ocupa el ejército del Perú con corta internación de la banda de acá del Desaguadero, de que habla el art. 2º, no se entienda por nueva demarcación de límites de ambos virreinatos, pues siempre debe ser prefijado en el mismo río del Desaguadero, que ha designado las jurisdicciones.
Asimismo se expresa que el art. 3º que declara la estabilidad invariable con que se deben conservar los actuales puntos que ocupan ambos ejércitos, no queda sancionada, porque no admitiendo el señor representante tan recia condición en su territorio (no obstante ratificarse nuevamente, en que por espontánea y firme voluntad ofrece no hacer la menor innovación de los puntos actuales que ocupa su ejército, que dé hostil, ni cause sospecha) se refiere a las causales que en esta parte significa de oficio a mi general en su respuesta, que motivan en este artículo la clase de espontánea y no precisada admisión; quedando pendiente esta referida sanción de lo que acuerde mi general, por no estenderse mis instrucciones a su resolución.
Finalmente; en el art. 4º que trata de forrajes, queda resuelto el que no se demarcan puntos precisos, sino que, cuando ambos generales necesiten recíprocamente alguna especie de esta clase u otra, se le suministrarán mutuamente con la generosidad y exactitud que es consecuente, quedando los demás artículos ratificados en todas sus partes y tenor literal; para cuya constancia le firmamos en este cuartel general de Laja a 16 de mayo de 1811.

- Dr. Juan José Castelli.
- Antonio González Balcarce.
- Mariano Campero de Ugarte.
- D. Monteagudo, secretario.